El diamante: creador y guardián de historias

 

Considerado como “perfecto”, el diamante es una pieza formada hace al menos 3.000 millones de años. Su dantesca formación, su composición a base de gas noble (carbono), y su poder de atracción, junto con las emociones que la misma ofrece, hacen de esta piedra preciosa algo muy especial. Cada uno de sus rasgos marcan, aún más si cabe, su carácter distintivo y único en el Mundo.

 

 

Hijo de la alquimia y la artesanía, el diamante tiene a la joyería como el escaparate más visible de sus usos; pero ese cristal transparente, también es usado en minería, cerámica, construcción, automoción, electrónica, óptica… incluso hasta en maquinaria pesada. 

 

 

En medio de un período de algidez en la industria artesana de Mexico,  <<Petit Bribón>>, una nueva firma de joyería de tinte menestral y digna de mención, nació hace unos cuatro años.  Eduardo Gutiérrez, como cabeza pensante, Luis Delaye, en su papel de diseñador y el Maestro Víctor, como artífice de las piezas; conforman este trío de artistas mexicanos apasionados, que dan vida a la marca <<Petit Bribón>>.

 

 

¿Cómo comienzan a engranar los pasos de elaboración? Lo primero es crear un boceto, plasmar la idea en dibujo. Acto seguido se muestra al cliente para conocer su opinión y por último, las manos expertas del artesano trabajan la piedra preciosa.

 

El comprender que las joyas son más que un objeto valioso; divisarlas como medios que crean y guardan emociones. Gracias por poder disfrutar de estas maravillas que nos ofrece la Madre Naturaleza.

 

 

 

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